Coronavirus.- El Ayuntamiento de San Fernando fija en 30.000 personas el aforo de la playa de Camposoto

0
173

Según ha indicado en una nota, el documento recoge la singularidad de Camposoto, una playa con un total de nueve accesos, y cuyas características físicas con amplios arenales permiten una capacidad de recepción elevada.

En este sentido, aplicando las directrices y recomendaciones de la normativa andaluza, y teniendo en cuenta la necesidad de aumentar las distancias sociales entre los bañistas y que el aforo debe ser de cuatro metros cuadrados por persona, se calcula que la superficie útil de esta playa (120.000 metros cuadrados) tienen capacidad para unas 30.000 personas. En el caso de la Casería, y aplicando los mismos parámetros, se estima que la playa puede acoger a unas 650 personas con las garantías sanitarias previstas.

Otro aspecto que recoge el plan, y que limita el aforo neto de Camposoto y la afluencia real de bañistas, es el número de aparcamientos disponibles que asciende a 1.240 plazas. Dada la configuración de la playa, en la que no existen viviendas cercanas, la llegada de personas usuarias viene condicionada en su mayoría por la disponibilidad de estacionamiento y el transporte urbano.

Por ese motivo, se calcula que el máximo de personas que pueden acceder por coche o vehículos de dos ruedas es de unas 5.000 diarias, a las que se sumarían las que llegarían por transporte público o autobuses privados de otras localidades. En este caso, según los datos de los últimos cuatro años de la media por temporada, el máximo alcanzado es de 1.350 personas al día.

El documento también tiene en cuenta que la zona de mayor afluencia de la playa y donde se encuentran los estacionamientos es de 2.100 metros, pero que puede aumentar hasta los 6.200 metros hasta la Batería de Urrutia, lo que permite ganar superficie de reserva hacia donde se podría derivar a las personas en caso de necesidad o de tener que mantener el nivel de aforo con todas las medidas de distanciamiento social.

El control del aforo se realizará asegurando en todo momento el distanciamiento social en lo que se refiere al espacio entre tumbonas, sombrillas y otros elementos. A efectos indicativos, el plan recoge que los ejes de las sombrillas no se podrán instalar a distancias inferiores de cuatro metros entre grupos. En ningún caso estará permitida la invasión de hábitats sensibles como sistemas dunares con el fin de aumentar la superficie de ocupación por las personas usuarias de la playa.

El documento elaborado también recoge que se va a parcelar la playa en grandes zonas. En concreto, la zona seca de baño vigilada de 2.100 metros se dividirá en ocho zonas con distintos colores, a las que se podrá acceder por un único punto bidireccional controlado, y en el que será de uso obligatorio la mascarilla por parte de los usuarios.

Esta zonificación va a permitir facilitar la identificación de espacios, poder mejorar el control del acceso y el aforo, facilitar la orientación de las personas y dar información precisa en caso de saturación en cada momento.

Asimismo, el Ayuntamiento ha indicado que las características de esta temporada de playa, marcadas por la crisis sanitaria del Covid-19, también obligan a prohibir actividades recreativas como los juegos de pelota, las actividades deportivas en la arena, el uso de materiales hinchables como colchonetas, pelotas, materiales de juego (salvo elementos de flotación como manguitos) y la venta ambulante.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

nueve − siete =