Danae Boronat: "El exseleccionador Quereda actuó de manera misógina 27 años porque a nadie le importaba"

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Danae Boronat (Tarragona, 1985) es uno de los rostros más conocidos del fútbol en Movistar. Una mujer periodista que ha querido usar su repercusión para dar voz a un colectivo del deporte que no siempre goza de la popularidad que merece: el fútbol femenino.

Recientemente ha publicado “No las llames chicas, llámalas futbolistas” (Libros Cúpula), un paseo por la historia del fútbol femenino español en el que muchas de las jugadoras de élite nacionales narran lo que han pasado durante su carrera, siempre con la sombra del poco bombo que le ha sido otorgado al fútbol practicado por mujeres.

Un libro que, además, ha destapado un episodio del fútbol español hasta ahora desconocido: las vejaciones del exseleccionador Ignacio Quereda.

“Yo la historia de Ignacio Quereda me la encuentro de golpe. Ellas iban hablando algo… y yo fui tirando del hilo. Les preguntabas por él y torcían el gesto. Empezaban hablando del tema deportivo, que era un entrenador que se había quedado obsoleto y no preparaba los partidos. Y luego, al preguntarles más, ya hablaban del trato. Les ha costado mucho hablar de ello, han tenido mucho miedo. Temían que hubiera represalias”, explica.

“Alguna tenía pavor a que fuera publicado y al decirles que otras compañeras habían hablado, ya se atrevían. Estaban mal entrenadas, no tenían ninguna táctica ni plan de partidos y se revelaron para tener otro seleccionador“, añade, en referencia a las protestas de las jugadoras para que se modernizara la selección femenina, lo que finalmente ocurrió con la llegada de Jorge Vilda en 2015.

“Ángel María Villar y Vicente Temprado, responsable del fútbol femenino, lo sabían todo. No conseguía resultados deportivos y actuaba de manera irrespetuosa, maltratadora y misógina… y estuvo 27 años porque a nadie le importaba el fútbol femenino“, sentencia.

El libro principalmente pretende dar voz a las jugadoras, que en España incluso las de élite son muy desconocidas. No sabemos su historia y me interesaba mucho explicar cómo ha sido su vida desde pequeñas, todo lo que han superado y el entorno que se han encontrado“, explica Danae Boronat a 20minutos.es

“El libro pretende que la gente, cuando valora o juzga el fútbol femenino, lo haga conociendo toda su realidad. En los últimos años hemos asistido al auge de esta modalidad, se ve más en la televisión, se habla más en los medios, pero hasta hace muy poco esto no era así. En el libro hablamos de la evolución y cómo lo han vivido ellas”, añade la periodista, que considera que “es muy injusto comparar el fútbol femenino y el masculino porque son dos realidades que están en planos muy alejados”.

El lenguaje inclusivo es aún tema de debate en la sociedad y, en el fútbol femenino, está a la orden del día, de ahí el título del citado libro:

No es grave que se les llame chicas, pero hay mucha condescendencia en ello. Son profesionales, a los futbolistas nunca les llamamos chicos. Nunca decimos “los hombres de Zidane”, pero ellas siempre son “las chicas de Jorge Vilda”. No se les trata con el respeto y la profesionalidad que merecen. Y en el tratamiento en los medios esto no se tiene en cuenta. “Vamos a hablar de las chicas del Atleti” Eso qué son, ¿las aficionadas?”, comenta Boronat.

El Real Madrid adquirió el CD Tacón para formar su sección femenina. Un paso adelante que muchos tomaron como una acción positiva para impulsar el fútbol femenino español, por el poder de la marca ‘Real Madrid’, sin embargo, Danae Boronat se ha sentido decepcionada:

A mí el Real Madrid me ha decepcionado mucho en el fútbol femenino, pensaba que daría más visibilidad. Porque el Real Madrid arrastra mucha gente. Resulta que llega el Madrid y sus jugadoras no dan entrevistas. No se han dado cuenta de lo que necesita el fútbol femenino y es que se las conozca”, reflexiona.

“¿Para qué ha venido entonces el Madrid al fútbol femenino? Porque no veo por ningún lado la intención de darle visibilidad al fútbol femenino”, añade la periodista, que tiene claro que queda mucho por hacer.

“Cuando llegó el Covid, la federación optó por dar por finalizada la temporada. Cuando sea profesional, el poder de la liga femenina será mayor y los clubes tendrán algo que decir. La televisión también tiene que entrar en juego para que se vean más partidos. Este año se está viendo con la pandemia, que no hay un protocolo como lo hay en la liga masculina. No han sido capaces de hacerlo por falta de voluntad. Los dirigentes del fútbol se llenan mucho la boca con el fútbol femenino pero todo se queda en los gestos”, finaliza.

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