El declive de Isco: en caída libre a los 28 años

0
77

Isco era uno de los grandes nombres del fútbol mundial en 2018. La lesión de Gareth Bale le había abierto de par en par las puertas de la titularidad en el Real Madrid, mientras que en la selección española se había convertido en indiscutible, el nuevo líder de un equipo ya sin Xavi y en el que Iniesta ofrecía las últimas pinceladas de su fútbol.

Pese a aquella irregular temporada 2017/18 del conjunto blanco, descolgado de la lucha por la Liga muchas jornadas antes de su final, en la Champions mostraron los madridistas de nuevo todo su potencial y, con Isco como titular en la final ante el Liverpool, levantaron su decimotercera Copa de Europa, la tercera seguida.

Lopetegui le había dado meses antes el timón de la Roja. Su exhibición ante Italia en la fase de clasificación para el Mundial de 2018 (en noviembre de 2017) había asombrado al mundo, y en aquel contundente 3-0 brilló con luz propia Isco Alarcón. Marcó dos goles, uno de ellos de sensacional falta directa, y España bailó a la selección transalpina al ritmo marcado por el de Arroyo de la Miel.

Tras una clasificación casi inmaculada (nueve victorias y un empate en diez partidos), España tocó techo en marzo de 2018 con un 6-1 ante Argentina en un amistoso para la historia. Isco vivía un momento dulce y firmó tres goles; ya no solo creaba juego con su fútbol de fantasía, también definía.

El Mundial de Rusia no fue como se esperaba ni para Isco ni para España. El despido de Lopetegui a dos días del debut dejó a la Roja muy tocada y con Fernando Hierro al frente, ni el malagueño ni el resto de sus compañeros brillaron.

En el nuevo Real Madrid posterior a Cristiano Ronaldo y Zidane, Isco tenía reservado un papel estelar. Sin el luso, el puesto de titular era suyo sin discusión, más aún con Lopetegui en el banquillo, el hombre que había sacado su mejor fútbol. Estaba además en su madurez futbolística, con 26 años. Todas las piezas encajaban.

Sin embargo, el Real Madrid de Lopetegui nunca funcionó. Isco era pieza clave, pero solo en un partido ante la Roma (3-0) brillaron él y el equipo blanco. Apenas 14 partidos estuvo el entrenador vasco al frente de la nave blanca, los malos resultados y un 5-1 ante un Barça sin Messi sentenciaron al exseleccionador.

Santiago Solari fue el siguiente inquilino del banquillo blanco, y jamás confió en el mediapunta. En los 29 partidos que dirigió el argentino al Real Madrid, Isco solo fue titular en tres: uno en la Champions cuando el equipo no se jugaba nada, dos en la Copa en eliminatorias totalmente sentenciadas. Fuera por la falta de ritmo, o por culpa del propio jugador, lo cierto es que cada vez que tuvo minutos, el malagueño demostró estar totalmente fuera de forma.

El regreso de Zidane también era una buena noticia, a priori, para Isco. Al galo siempre le había gustado el fútbol del malagueño, que de nuevo tenía la ocasión de ser una pieza importante de aquel equipo de la 2019/20.

Una lesión le frenó en el inicio de la campaña, pero después de nuevo se vio a un Isco fuera de forma, hasta pasado de peso. Zidane alternaba sus presencias en el once con otras suplencias, y jamás le respondió el malagueño, lejos de aquel que había maravillado apenas un año y pico antes.

La situación de Isco se ha vuelto insostenible en esta campaña. De nuevo visiblemente fuera de forma, la confianza de Zidane ha sido cada vez menor. Mientras a veteranos como Luka Modric se les veía hacer sobresfuerzos y llegar a mostrar su mejor nivel, del español sorprendía su dejadez y su declive físico. Más que impactante tratándose de un jugador de solo 28 años.

Isco trató de irse en el mercado invernal ante su falta de minutos y protagonismo, pero encontrarle acomodo no es sencillo viendo su alta ficha (cerca de 7 millones netos) y su flojísimo rendimiento. Al final, se ha quedado, pero su situación no tiene pinta de que vaya a cambiar. Ante el Getafe, con solo 12 jugadores disponibles de la primera plantilla y con Isco recién recuperado, Zidane prefirió tirar de canteranos antes que del andaluz. Y cuando salió, volvió a dejar claro que el mejor Isco es definitivamente cosa del pasado.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

diecinueve + cinco =