El documental de Schumacher: su trauma con Senna, su presentimiento antes del accidente y por qué no hay imágenes suyas actuales

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La figura de Michael Schumacher da para una serie documental, como poco, pero Netflix la ha condensado en poco más de hora y media en la que de manera muy escueta (demasiado en según qué aspectos) se hace un repaso general a toda su carrera.

Desde sus inicios a sus últimos instantes, desde un punto de vista muy respetuoso y pasando de puntillas por sus momentos más polémicos (ni palabra sobre su trato a compañeros como Massa o Barrichello en Ferrari, ni mucho menos su 2005 cuando Fernando Alonso acabó con su reinado, lío en Mónaco incluido), las declaraciones rescatadas de entrevistas y sobre todo las que realiza Corinna Schumacher, su esposa, así como otros allegados (Jean Todt, su excompañero Eddie Irvine o su gran rival Mika Hakkinen) dan una visión muy global del que fue el mejor piloto de la Fórmula 1 por títulos hasta que Lewis Hamilton le igualó.

El documental se puede dividir en cinco elementos clave:

Aunque no era de una familia humilde ni mucho menos, tampoco vivió una infancia a todo tren. Prueba de ello es cómo su padre, Rolf Schumacher, tuvo que ingeniárselas para que Michael pudiese competir en el karting que él mismo llevaba. Con ruedas rescatadas de vertederos y piezas soldadas una y otra vez, el que luego sería rey del automovilismo mundial empezó a competir con licencia de Luxemburgo porque así le salía gratis.

“No tenía ni 500 marcos para llegar a final de mes, como para pedirle los 600.000 que costaba la temporada completa”, relata Willi Weber, que luego se convirtió en su manager y el que apostó por primera vez por él. Un golpe de fortuna (el belga Bertrand Gachot tenía un juicio por pegar a un taxista en Londres) le dio su primera oportunidad en Jordan (de su paso por la F3000 o los sportprototipos con Mercedes no se dice nada) y de ahí, a la gloria: su fichaje por Benetton.

Aunque no llegaron a ser amigos, ni mucho menos, la admiración que sentía Michael Schumacher por Ayrton Senna era directamente proporcional al respeto que el brasileño sintió enseguida por el alemán. El accidente que le costó la vida al legendario ‘Magic’ fue, precisamente, por evitar que el joven talento germano que venía a arrebatarle su reinado le adelantase en el GP de San Marino de 1994.

El documental rescata una entrevista que dio en su momento Schumacher en el que recordaba lo ocurrido. “Estuve varias semanas durmiendo tres o cuatro horas. No me podía creer que hubiera pasado algo serio, creía que el campeón se iba a perder como mucho una o dos carreras”.

Aquel trauma le acompañó siempre, y años después, ya en Ferrari, dejó una de las imágenes más icónicas de su carrera: el desconsolado llanto cuando igualó el número de poles de Senna.

Aunque fue la parte en la que más éxitos logró, la etapa de Ferrari entre 2000 y 2004 se trata en este documental muy por encima. No así los primeros años, entre 1996 y 1999, cuando Schumacher llevó su manera de ser a la Scuderia.

Detalles como quedarse hasta bien entrada la noche para apoyar a sus mecánicos, o cómo acabó admitiendo que se equivocó en la lucha con Jacques Villeneuve en 1997, por la cual le acabaron excluyendo de ese Mundial, derivan en una ligera crítica al carácter autoritario y a veces soberbio del ‘kaiser’, con episodios como el conato de pelea que tuvo con David Coulthard tras el accidente que tuvieron en Bélgica’98.

Aunque su vuelta a la competición no fue ni mucho menos exitosa, el impás de Michael Schumacher entre su salida de Ferrari y su regreso a Mercedes le sirvió para pasar más tiempo con los suyos, especialmente con Gina Maria y Mick, sus hijos.

“Siempre le veía y le respetaba. Entraba en la habitación y se hacía el silencio. Ahora daría lo que fuera por poder hablar con él, nuestra relación habría sido muy distinta porque podríamos hablar de automovilismo”, relata Mick Schumacher, hoy piloto de Haas F1.

Sin llegar a lo morboso y a todo lo que rodeó aquel accidente de diciembre de 2013, Corinna cuenta cómo fueron aquellas trágicas vacaciones en Méribel. “Es la peor mala suerte posible”, admitía la esposa del ‘kaiser’, que relata una previsión que tuvo antes del golpe. “Podríamos ir a Dubái a hacer paracaidismo”, le pidió Michael a la familia, pero al final se decantaron por la estación alpina.

De todas las declaraciones nuevas que tiene este documental, quien más tiempo está en pantalla es Corinna Schumacher, su esposa. El apoyo fundamental del piloto cuando estaba creciendo, cuando fue el rey absoluto de la Fórmula 1 y mucho tiempo después.

Ahora que está siendo señalada por el celo con el que guarda la intimidad de Schumacher, lo explica de manera muy elocuente. “Lo privado es lo privado, y así lo fue siempre. Él nos protegió y ahora le protegemos nosotros a él”, argumenta al final del metraje, entre lágrimas.

Ella es, en el fondo, la gran protagonista de este documental, que sin descubrir grandes cosas sobre Schumacher sí servirá para los menos aficionados a entender cómo un joven alemán llegó a ser uno de los deportistas más grandes de todos los tiempos.

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