El futuro de Sergio Ramos y Leo Messi, en el aire a dos meses de que acaben sus contratos con Real Madrid y Barça

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En dos meses exactos desde la edición de esta noticia, si nada cambia, el FC Barcelona y el Real Madrid perderán a sus actuales capitanes. Leo Messi y Sergio Ramos acaban sus contratos con sus actuales equipos el 30 de junio, y de momento no han firmado una renovación pero tampoco un contrato (oficialmente) con otro equipo.

La situación es bastante distinta en cada caso. Mientras que Messi ya ha tenido un acercamiento de posturas con el Barça, Ramos y el Real Madrid no han vuelto a sentarse desde hace meses, hasta el punto de que ambas partes ya dan por hecho que la ruptura es inevitable.

Una de las condiciones sine qua non Messi continuaría en el Barça era que Bartomeu y su gente salieran del club. Con el regreso a la presidencia de Joan Laporta, con quien tiene una buena relación, se ha calmado mucho ese ánimo que hace no tanto invitaba a irse.

El PSG ya le ha presentado una primera oferta para tentarle, pero los Messi prefieren hablar antes con el Barça. Laporta tiene que hacer números, y aunque el argentino está dispuesto a rebajarse su ficha a la mitad, aún tienen que ver si se puede firmar la renovación o no. Lo que sí que no están dispuestos a negociar es la duración: Messi quiere un contrato largo, de 10 años, para poder incorporarse a los despachos del Camp Nou cuando cuelgue las botas, a imagen de lo que ha hecho Juan Carlos Navarro.

Si las cuentas dan, Laporta y Messi se sentarán para firmar en breve.

Sergio Ramos ha jugado en todo 2021 cuatro partidos con el club que, de momento, le paga: uno de Champions, uno de Supercopa de España y dos de Liga. Primero por sus problemas de menisco que le hicieron pasar por quirófano, luego por contagiarse de coronavirus y después por una lesión muscular, lo cierto es que no ha aportado casi nada a la recta final del Real Madrid.

Esta situación coincide con su momento contractual. El tira y afloja con Florentino Pérez ha sido constante, pero el propio presidente confesó en su ya histórica entrevista en El Chiringuito sobre la Superliga que hacía meses que no hablaban.

El problema ya no es fundamentalmente económico. Ramos afronta la recta final de su carrera deportiva y no quiere reducirse su salario, pese a que, según el presidente, “la cosa está muy mal”. No obstante, según Marca, está dispuesto a aceptar una pequeña rebaja. Las palabras de Pérez dejaron caer que su capitán no iba a continuar, pero aún hay tiempo. El capitán mantiene su intención de dos años con su actual contrato o una mínima rebaja y el club le ofrece uno y una rebaja salarial notable. Ni uno ni otro se han movido demasiado de sus intenciones iniciales.

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