El golpe de la UFC: aforo completo en un mes

0
193

La UFC ha sido una de las compañías deportivas que más cara ha plantado al Covid-19 durante todo el tiempo que se extiende ya esta pandemia mundial. La empresa de artes arciales mixtas más importante del mundo ahora va un paso más allá y asegura que tiene todo listo para volver a organizar eventos sin restricciones de público en el mes de abril.

Si bien algunos eventos deportivos en Estados Unidos ya han tenido y tienen aficionados en las gradas, la UFC quiere desmarcarse por completo y volver a la normalidad pre-coronavirus. Para ello, Dana White, presidente de la compañía, ha anunciado que el UFC 261 se disputará con las gradas repletas. El evento del próximo 24 de abril se disputará en el VyStar Veteran’s Memorial Arena de Jacksonville (Florida) y acogerá a 15.000 personas, o lo que es lo mismo, el tope de su capacidad. Será el primer acontecimiento deportivo de todo el país con aforo completo.

Para ello, la UFC ha preparado una cartelera con tres combates con un título en juego, encabezada por un Kamaru Usman vs. Jorge Masvidal 2 por el peso wélter de la compañía.

Sin embargo, y tal y como indicábamos el principio, la UFC ha hecho gala de su espíritu guerrero desde que el Covid-19 se convirtió en pandemia, buscando siempre la forma de poder abrir las puertas al público durante sus veladas. El Conor McGregor vs. Dustin Poirier 2 del pasado 24 de enero contó con público limitado en Abu Dabi, así como todo tipo de controles médicos y sanitarios que garantizaban una seguridad máxima alrededor del evento. Una burbuja extrema que sirvió como prueba de fuego para el paso que se va a dar en abril.

Si algo ha caracterizado a la UFC desde sus inicios ha sido la capacidad de reinventarse y adaptarse a las adversidades para no parar su actividad. Lejos quedaron ya aquellos vuelos en el último minuto para cambiar de ubicación un evento que iba a ser cancelado por la comisión atlética de turno o sus escapadas a Puerto Rico donde las artes marciales mixtas se legalizaron antes que en muchos estados de Estados Unidos.

Con el impacto mundial del Covid-19 pasó algo similar. Mientras la mayor parte de ligas, competiciones deportivas y eventos se suspendían o incluso cancelaban definitivamente, la UFC se sacó de la manga lo que llamó Fight Island. La compañía convirtió la isla de Yas, en Abu Dabi, el escenario de sus veladas en época de pandemia. Bajo el lema “hay una solución para cada problema” del que siempre ha tirado Dana White, la promotora de artes marciales mixtas más importante del mundo se negó a hincar la rodilla ante el coronavirus.

Un parón de ocho eventos fue suficiente para dar forma al que era el proyecto más importante de la UFC hasta el momento. Las instalaciones de la isla de Yas, con lujosos hoteles, centros comerciales y hasta un circuito de Fórmula 1, recibieron con los brazos abiertos a la compañía y sus luchadores durante cuatro carteleras en sólo 14 días.

De este modo, al igual que más adelante con veladas sin público en Las Vegas, la UFC se aseguró cumplir con su contrato televisivo y los acuerdos publicitarios en vigor. Incluso se permitió el lujo de organizar eventos de pay-per-view con combates a la altura de las exigencias de los fans… encarándose con un Covid-19 al que ahora desafiará en Jacksonville.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

cuatro × 3 =