España e Italia: viejos conocidos y muchas cuentas pendientes

0
49

Los duelos entre Italia y España se han convertido en todo un clásico del fútbol continental. Este martes será la cuarta vez consecutiva que se enfrenten en la Eurocopa, un partido que servirá para comprobar si los transalpinos confirman la tendencia al alza de su fútbol o si es la Roja la que vuelve a una final tras solo una edición, la de 2016, sin hacerlo tras levantar dos títulos seguidos.

La historia reciente de la selección española no se puede entender sin los duelos ante la Azzurra. Ante ellos se rompió la maldición de los cuartos de final en 2008, y frente los italianos se vio uno de los mejores partidos de la historia de la Roja, el 4-0 de la final de 2012. En 2016, los transalpinos se tomaron su revancha y ahora quieren repetir.

Desde 1984 llevaba España sin pasar de los cuartos de final en un gran torneo. A la Eurocopa de 2008, el equipo entonces dirigido por Luis Aragonés llegó con muchas dudas y críticas feroces en contra, pero en el torneo fue de menos a más hasta cruzarse con la Azzurra. Tras una batalla de 120 minutos en la que no hubo goles, se llegó a la tanda de penaltis. Iker Casillas le ganó el duelo a Gianluigi Buffon, deteniendo dos lanzamientos a De Rossi y Di Natale, y Cesc Fábregas marcó el inolvidable penalti que metió a España en las semifinales. El resto, es historia: España levantó el título 32 años después.

El ciclo ganador de España tocó techo con la exhibición ante Italia en la final de la Euro de 2012 disputada en Kiev. La Roja levantó su tercer título seguido (tras la Euro de 2008 y el Mundial de 2012) tras aplastar a los transalpinos (4-0) en el que quizás fue el mejor partido de la ‘era española’.

Los de Vicente del Bosque fueron superiores de principio a fin, con un fútbol de toque y posesión que desarboló a los italianos, que persiguieron sombras durante todo el choque. Era la España del tiki-taka, la de los bajitos, con Cesc de falso nueve rodeado de jugones como Xavi, Andrés Iniesta y David Silva. El canario abrió el marcador y Jordi Alba, Fernando Torres y Juan Mata completaron la goleada.

Llegaba España a la Eurocopa de 2016 tras el batacazo en el Mundial de 2014 pero con la base de los jugadores que habían sido campeones de todo. Sin embargo, el equipo estaba ya en su cuesta abajo, y el duelo ante Italia en octavos de final fue la constatación de ello.

La intensa presión del equipo dirigido por Antonio Conte maniató a una España desarbolada e incapaz de generar peligro con su habitual juego de toque. Chiellini y Pellè, en el descuento, certificaron la derrota española (2-0) en París en el que fue último partido de Del Bosque al frente de la selección.

España e Italia se vieron las caras en el camino hacia el Mundial de Rusia 2018. Ya en el primer enfrentamiento entre ambos, en Turín y apenas tres meses después del partido entre ambos en la Eurocopa (octubre de 2016), la Roja fue superior a la Azzurra, pero un penalti transformado por De Rossi igualó el tanto que había marcado Vitolo.

Aunque el choque para el recuerdo fue el disputado en el Santiago Bernabéu en septiembre de 2017, un 3-0 con el que España, de la mano de Julen Lopetegui, se presentaba como una de las grandes favoritas al Mundial. Fue la gran noche de Isco, autor de dos goles y convertido en el líder en el campo de la selección.

Italia vivía su momento más duro, certificado cuando se quedó fuera del Mundial. En apenas cuatro años, mucho han cambiado las cosas en ambas selecciones. Llegar a la final será la confirmación de uno de los dos proyectos.

Si hablamos de cuentas pendientes ante Italia, nadie tiene una mayor que Luis Enrique. Han pasado ya 27 años del codazo de Tassotti al entonces jugador asturiano en una de las imágenes más icónicas del fútbol español, con Lucho con la cara ensangrentada protestando al árbitro del encuentro. Sandor Puhl no señaló nada al no haber visto la acción y el partido acabó con la eliminación de la España de Clemente ante Italia (2-1).

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

5 × uno =