Italia rompe el sueño de una valiente España que les llevó hasta la tanda de penaltis

0
54

España se quedó a las puertas de la final de la Eurocopa tras perder en la tanda de penaltis con Italia, en un encuentro que fue extremadamente igualado.

Como en los dos anteriores hubo que ir al tiempo añadido, a una prórroga a la que se llegó gracias al héroe de este equipo: Álvaro Morata. Y como ocurrió en los cuartos, también hubo que llegar a la tanda de penaltis.

El ritmo del partido fue frenético desde el primer minuto, y con los italianos más incisivos. La presión alta casi provoca un tempranero susto, con un balón de Chiesa que dio en el palo (Unai Simón hizo la estatua) en el minuto 3, si bien el tiro fue anulado después por fuera de juego. Eric García, novedad en el once en lugar de Pau Torres, se quedó corto mientras era encimado y casi provoca un nuevo susto, pero nuevamente fue fuera de juego.

Tras esos dos sustos, España ganó metros y empezó a llevar el juego cerca del área de Donnarumma. Oyarzabal, el inesperado ‘falso 9’ en el once inicial, que se quedó corto en un control que le hubiera dejado solo y después un disparo de Ferrán Torres que salió desviado fueron las mejores ocasiones. Los de Mancini empezaron a sufrir aquí, y sólo había pasado un cuarto de hora.

Sin embargo, ni mucho menos se rindieron. Una mala salida de Unai Simón obligó a la defensa española a echarse bajo palos, aunque después de este despiste llegó la mejor ocasión española: Dani Olmo se plantó en el punto de penalti con disparo franco y solo los reflejos de Donnarumma evitaron el gol. El delantero del Red Bull Leipzig fue uno de los más activos en la primera mitad, y aún probó dos veces más, desde lejos ambas.

Los italianos, al ver que no podían romper la defensa española, empezaron a repartir. Felix Byrch tuvo que advertir varias veces a Di Lorenzo, entre otros, en concreto después de una plancha sobre Ferrán Torres. Eso no fue óbice para que siguieran atacando, especialmente por la banda derecha de España.

La primera mitad acabó con un buen disparo de Emerson tras jugada con Insigne, pero la sensación de dominio no acababa de caer hacia ningún lado. De España, el mejor de largo estaba siendo Pedri: a sus 18 años, todo un coloso.

Aunque los dos equipos salieron del vestuario igual, ambos empezaron a desatarse. Primero Unai Simón con un mal despeje propició una gran ocasión desde el córner para Italia, aunque la respuesta de España fue digna de elogio: gran jugada por la banda derecha que culminó en centro de Azpilicueta al que no llegó Ferrán Torres por milímetros.

Justo después de ver amarilla por sus protestas, Busquets rozó el 0-1 con un gran disparo desde la frontal del área que se fue alta por centímetros. La respuesta de Italia: contra y disparo final de Chiesa, que detuvo seguro Simón.

Y fue precisamente el centrocampista de la Fiorentina, hijo del legendario Enrico Chiesa, quien adelantó a Italia. Después de una ocasión de España, Donnarumma comenzó una contra que acabó en Immobile. Laporte le corto el disparo, pero el rechace acabó en el mediocentro, que levantó la mirada y con sutileza puso el balón justo por el lado de Unai Simón para plantar el 1-0 en la cepa de la red española.

La reacción de España fue inmediata. Un pase perfecto de Koke al que no llegó a cabecear Oyarzabal por milímetros y un disparo de Olmo que se fue por poco al lateral. Los italianos no aflojaron y con otra contra se plantaron ante Unai de nuevo. Esta vez el disparo de Chiesa lo detuvo el portero del Athletic con la rodilla en tierra.

Luis Enrique movió el banquillo para buscar un cambio de juego. Ya había metido a Morata en el campo, e hizo lo propio con Gerard Moreno y Rodri. Y tuvo que ser, precisamente, el ‘7’ de España.

No hay partido de esta Eurocopa en el que no sea protagonista, y la balanza sale más que en positivo. Álvaro Morata se convirtió de nuevo en el héroe del conjunto nacional tras culminar el 1-1 para convertirse en el español con más goles en las Eurocopas (supera a Fernando Torres), después de una espectacular jugada con Dani Olmo. La definición del ariete, que lo celebró como el arquero Kiko, toda una reivindicación.

El tanto fue un golpe letal a las aspiraciones de los de Roberto Mancini, que se desquiciaron especialmente al ver que aún podía caerles alguno más. Y es que España se vino arriba. Morata se equivocó en un control que podría haberle dejado solo de nuevo ante Donnarumma, pero fue todo. Al final, la condena que persigue a la España de Luis Enrique en la Eurocopa: otra prórroga, y van tres en este torneo.

El desgaste físico de los dos equipos fue tal que en la prórroga ambos jugaron casi deseando que se llegara a los penaltis para tomar resuello. La salida de Thiago por Busquets dio algo de oxígeno a España en la segunda parte, que hacía falta. Agotó los cambios Luis Enrique sacando a Pau Torres por un Eric García fundido.

Italia, sin embargo, avisó de que aún estaban vivos: Berardi cogió un balón tras un gran pase largo, pero en fuera de juego. Por si acaso, lo marcó, aunque se lo anularon. Pero ni unos ni otros anotaron y acabó, de nuevo, en la tanda de penaltis.

Locatelli fue el primero que lanzó para Italia y Unai Simón se lo empezó parando. Dani Olmo fue el siguiente… y lo mandó a las nubes. Mal empezaban ambos equipos.

Belotti no especuló y con un fuerte disparo por la derecha del portero (que le adivinó la intención) estrenó el marcador de estos penaltis. Gerard Moreno respondió con un gran gol, que Donnarumma rozó. El veterano Bonucci fue el siguiente, y esta vez sí engañó al portero. Thiago, el más fresco del campo, con una gran calma, cumplió. Turno para Bernardeschi: obús a la escuadra con la zurda. Y el destino fue cruel con Álvaro Morata: el mismo hombre que había metido a España en la prórroga, falló el suyo. Giorgino fue el encargado de meter a Italia con calma

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

19 + trece =