La exmarchadora María Vasco fomenta las pseudociencias en sus comentarios de los Juegos en TVE: "El ombligo es el primer centro de energía"

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La exatleta María Vasco se ha estrenado como comentarista experta en los Juegos Olímpicos de Tokio. La que fuera medalla de bronce en 20km marcha en Sydney 2000 es, junto al exmediofondista Juan Carlos Higuero, una de las voces autorizadas para comentar el atletismo en el ente público.

Dada que es su primera experiencia de este tipo, especialmente al principio, la de Viladecans se mostraba un poco dubitativa. En las primeras pruebas que comentó apenas hacía comentarios serios, se dedicaba a elogiar o animar a los atletas españoles sin aportar ningún tipo de dato: “Vamos, vamos”, “qué bien”, “qué bueno”, “qué poco”, “qué lastima” trufado con onomatopeyas.

Cuando llegaron las pruebas de marcha, su especialidad, se esperaba que la experiencia como deportista en esta disciplina destacara sobre el resto, y así fue. Tanto en los 20km como en los 50km marcha masculinos fue respondiendo a preguntas que le iban haciendo el narrador Josep María Rubí o el propio Higuero, pero se esperaba que diera el ‘do’ de pecho en el 20km femenino, la prueba en la que triunfó hace 21 años.

Aunque sus comentarios en otras competiciones estaban siendo escuchados con cierta condescendencia, llegó cuando Higuero le preguntó sobre el esparadrapo que llevaban las marchadoras chinas, Vasco lo explicó dando una clase de pseudociencias:

“El ombligo es el primer centro de energía, es como el generador de la electricidad, abastece todos los puntos curativos del cuerpo y es lugar donde tiene origen de la respiración. Probablemente ellas debajo de ese esparadrapo puedan llevar una piedra de energía“, explicó, y se puso a ella misma de ejemplo. “Yo competía con una piedra de color rojo que llevaba en el sacro colgada, con un cinto pegado con un esparadrapo. Yo hacía cromoterapia, trabajar con color, y competía con una piedra de color rojo“, recordó.

En las redes criticaron duramente estos comentarios, por dar pábulo en el ente público a teorías que no están demostradas científicamente y que no son más que creencias y supersticiones que nada tienen que ver con la medicina o el propio deporte.

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