La vida de Peter Dubovsky, la última gran estrella del Oviedo, se hace documental: "Tres o cuatro años más tarde hubiera triunfado en el Real Madrid"

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El 23 de junio del año 2000, en la lejana isla de Koh Samui, en Tailandia, perdía la vida uno de los futbolistas que más marcaron a la afición española en los 90: Peter Dubovsky. Un trágico accidente arrebataba la vida del mejor futbolista eslovaco (con permiso de Marek Hamsik), y dejaba huérfanos a sus fans del Real Madrid y, sobre todo, del Real Oviedo.

El destino ha querido que precisamente un 23 de junio, los dos países de su corazón se enfrenten en la Eurocopa. El nombre de Peter Dubovsky quedará siempre unido al de España, porque fue aquí donde se ganó el cariño de los aficionados y de sus compañeros, que ahora retratan en un documental que acaba de ver la luz.

Real Oviedo Culture Fans, una plataforma de aficionados al club carbayón totalmente independiente, está detrás de la producción de este documental en el que hablan excompañeros suyos como José Emilio Amavisca, Iván Ania o Paco Sanz entre otros futbolistas, o José Félix Díaz, periodista de Marca y gran amigo de ‘Dubo’. Pero no sólo se trata de un documental en casa: sus creadores viajan hasta Bratislava, ciudad natal de Dubovsky, para entender cómo vivió y de dónde salió el mayor talento futbolístico del país.

Y es que de clase iba sobrado. Aunque en el Real Madrid, club que le fichó procedente del Slovan Bratislava en 1993, no llegó a triunfar, desde el principio se vio que era un jugador único. “De calidad estaba sobrado. Era espectacular. Le veías en los entrenamientos era un espectáculo”, rememora Amavisca, que por entonces ya era de los veteranos cuando conoció a aquel chaval de apenas 19 años. “Llegó demasiado joven. Si hubiera llegado 3 o 4 años más tarde, hubiera triunfado en el Real Madrid”, sentencia el exfutbolista cántabro.

A Dubvosky no le acompañó la suerte en la capital, pero sí en Asturias. Allí se hizo grande, con 120 partidos y 17 goles defendiendo el escudo azulón. El recuerdo que quedó de él aún está presente en el Carlos Tartiere, donde hasta los más jóvenes respetan la memoria de uno de los futbolistas más diferenciales que tuvieron. No es casual que el galardón al mejor jugador del Oviedo en cada temporada se llame ‘Trofeo Petr Dubovsky’.

Eso no significa que no le criticaran. La exigencia del público (porque sabían que era muy bueno) le pasó factura y muchas veces esa presión le pasaba factura. Buena parte de ese estrés se pasaba cuando viajaba con su selección. Para él, Eslovaquia era todo y aún a día de hoy le recuerdan. Para los Hamsik y compañía sigue siendo un mito y una inspiración.

Diego Crespo, uno de los responsables del documental y una de las figuras clave de Real Oviedo Culture Fans, explica a Sportyou/20minutos qué supuso para ellos recuperar la figura de Dubovsky.

“No somos de un equipo con títulos, pero sí muy orgullosos. Asturias es muy orgullosa, y en Oviedo más. En un sitio en el que no hay mucho de lo que presumir, a veces nos aferramos a cosas que parecen tontas. Si preguntas aquí a gente mayor te van a decir que el mejor jugador que vieron fue Slavisa Jokanovic“, rememora. “Estuvo en más equipos, como el Tenerife que llega a brillar en la Copa de la UEFA, pero donde más le dan la murga es en Oviedo (risas). Cuando cogemos cariño a alguien, se lo cogemos de verdad”, explica Crespo.

Por eso, para la afición ovetense la figura de Duvobsky supuso “el orgullo de que un jugador de ese calibre estuviese en el equipo de nuestra ciudad”. “No salió como tenía que haber salido, no se ganó un título, pero eso es lo de menos. La historia se escribe con jugadores así. Peter es la última estrella del Oviedo, a partir de ahí empieza el declive. Tener jugadores como él, como Paulo Bento, como Viktor Onopko… Esos extranjeros que pasaron por Oviedo fueron un símbolo de orgullo, que no supimos valorar en su momento”, admite Crespo, conocedor como pocos del oviedismo.

Y eso que no acabó bien: le abuchearon, se enfrentó a la grada… Por eso al final es necesario entender qué fue Dubovsky para el club y por qué se asocia tan bien al proyecto Real Oviedo Culture Fans. “Esto no va de títulos en las vitrinas, sino de sentimiento de pertenencia y de cuidar la historia: somos del Oviedo”, explica Crespo y por eso prefieren ver a sus jugadores antes que a otros. “Somos de Carlos, de Lacatus… y de Dubovsky, claro. Somos de nuestras historias. Es necesario porque ahora todo es ‘Big Data'”, relata. “Si tienes que contar tu historia, la tienes que hacer con un cariño. Las contamos con la mayor sinceridad posible, sin bufanda, pero que se note el cariño”, zanja Crespo.

Y cariño no le falta. Peter Dubovsky, una estrella que se apagó muy pronto, pero que aún brilla cuando se pasa del Puerto de Pajares.

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