Las grandes opciones españolas a medalla olímpica: brillamos en solo y aspiramos a todo por equipos

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Mucho tendrían que alinearse los astros para que España alcance su cima olímpica, aquellas 22 medallas de Barcelona 92. Las últimas bajas obligadas de Rafa Nadal y Carolina Marín han borrado a dos grandes candidatos de las quinielas de podio, pero aún así, hay opciones de sobra para completar un magnífico papel: dominamos por equipos y brillamos en solitario.

No le faltará tampoco a la cita nipona un toque sentimental, pues asistiremos a la despedida de algunos de los mejores deportistas de toda nuestra historia. Algunos de ellos, caso de Pau Gasol, Mireia Belmonte o Alejandro Valverde, han hecho lo imposible por estar en Japón, alargando su fecha de caducidad a fuerza de llevar su cuerpo al límite. Hagan hueco en su memoria, pero el último capítulo de sus carreras merecen la pena ser grabados.

La medalla en kata femenina parece predestinada para Sandra Sánchez, que a sus 39 años parece no tener rival. Llega a Tokio como la número uno del ránking mundial y en los últimos seis años, cuando decidió salir del anonimato, se ha hartado de conseguir metales. Casi idénticas opciones de éxito tiene su compañero Damián Quintero. Las dos medallas son casi seguras.

Uno de los dos abanderados españoles, capitán del piragüismo español y, casi siempre, fuente segura de medallas (ya tiene cuatro). Tras el polémico proceso de selección del equipo –que terminó en los juzgados–, Saúl acude a Japón con la aspiración de sumar dos preseas más, en el k1 200m y en el K4 500m. Tampoco habrá que descartar una nueva medalla en K1 de Maialen Chourraut, ya vigente campeona olímpica. No está claro si la preparación para la cita ha sido la mejor, pero sí que son candidatos a hacer algo grande.

Tres veces campeón del mundo uno y cinco el otro. Suficientes argumentos para que ambos figuren en la lista de posibles medallistas en la prueba de triatlón olímpica. Sin el mejor de los Brownlee, Alistair, sus opciones han subido muchos enteros.

El golfista español está viviendo su mejor año y llegará a los Juegos Olímpicos como el mejor golfista del mundo, tras ganar el US Open y rozar el triunfo en el Abierto Británico. No se baja del top-ten en casi ningún torneo y su apetito es insaciable. «Sería increíble conseguir una medalla», ha dicho nada más acabar el torneo británico.

Tres Juegos Olímpicos y una medalla de cada color en cada cita. En Tokio, dará un salto más al competir en la categoría de 87 kilos, a la que no está acostumbrada y en la que topará con rivales más grandes y fuertes, pero la de Ponferrada está más que capacitada, a sus 36 años, para sumar un nuevo éxito a su laureada carrera.

La segunda abanderada española no está en su mejor momento. Su maldita lesión de hombro ha obligado a un cambio en el calendario de pruebas, descartando la que más ama y éxitos le ha dado, los 200 mariposa. Se conformará con relevos y pruebas de larga distancia, lo que dificulta muy mucho la tarea, pues entra en aguas de Ledecky y las australianas y allí la medalla se cotiza mucho más cara… pero es Mireia Belmonte.

Mientras, la otra esperanza acuática es Hugo González, una joya en ciernes que en los pasados Campeonatos de Europa se colgó tres ilusionantes medallas.

Otro viejo rockero que no se cansa de ganar. El ciclista murciano apuró al máximo su preparación olímpica en el Tour, donde a punto estuvo de marcharse con una victoria, y acude a sus quintos Juegos Olímpicos sin nada que demostrar ni en el plantel de grandes favoritos, circunstancia que le hace más peligroso. Le sobra experiencia, calidad e instinto asesino.

Posiblemente sea la mejor opción española en el atletismo, disciplina en la que los nuestros no suelen subir demasiado al podio. El plusmarquista nacional de los 110 metros vallas fue plata en la cita de Río y en Tokio quiere subir un escalón más. Argumentos y resultados tiene. Junto a él, Ana Peleteiro, María Pérez y Katir también presentan opciones. Este último se ha convertido en la sensación del momento, tras pulverizar varios récords nacionales y brillar en las reuniones de la Diamond League. «Mi objetivo es llegar a la final…y si lo consigo… el podio». Tampoco hay que descartar a Fernando Carro, otro competidor nato.

Nikoloz Sherazadishvili, judoca español de origen georgiano, es otro clarísimo aspirante a la medalla olímpica . Es más, todas las quinielas le sitúan como opción segura. Medallista europeo, bicampeón del mundo y ahora… El judo español presenta un equipazo y raro sería que no vuelvan con más de una medalla.

Eclipsada por otras disciplinas más mediáticas, el tiro vuelve a ser estas dos semanas un foco de atención muy importante para los aficionados españoles, con Fátima Gálvez y Alberto Fernández al frente del equipo español.

Apenas hay disciplinas deportivas colectivas en las que no tengamos opciones muy serias de subir al podio.

Poco se puede decir cuando hablamos de Pau y Marc Gasol, Ricky Rubio, Sergio Rodríguez… dos décadas de títulos, éxitos y gloria a la que solo faltaría un oro olímpico que se rozó en dos ocasiones, y siempre topando contra el mismo muro, Estados Unidos. La historia vuelve a repetirse en Japón: los jugadores de Scariolo aspiran a todo, pero su camino está plagado de minas. La competición servirá también como despedida de Pau, que ha logrado cumplir su sueño. Se despide una generación inolvidable y, posiblemente, irrepetible.

En categoría femenina, las jugadoras españolas también llegan optimistas, pese a su irregular preparación, saldada con un irregular Europeo, donde quedaron apeadas en cuartos de final. «Eso ya está olvidado y las chicas llegan a Japón con la idea de hacer historia», dijo hace unos días el seleccionadoR Lucas Mondelo.

El aficionado al deporte rey se reenganchó a la selección en la Eurocopa y espera ahora con avidez los Juegos Olímpicos, donde España presenta un equipo superlativo, liderado por varios jugadores de la absoluta, otros veteranos y el mejor joven de la pasada Euro:el barcelonista Pedri. ¿Se podrá revivir la historia de Barcelona 92, con aquella medalla de oro? Se puede.

El título olímpico es el único que le falta a un equipo que ya sabe lo que es subirse al primer escalón mundial y europeo. Además, el hambre aumenta tras su ausencia en 2016. En el caso de la Guerreras, sextas en Río, el objetivo también pasa por colgarse una medalla.

Al igual que en otras disciplinas, tanto el equipo masculino como el femenino lucharán por estar entre los tres primeros. Su palmarés impresiona: ellas, campeonas de Europa y subcampeonas del mundo. Ellos, subcampeones del mundo.

Otro deporte que no se cansa de darnos alegrías y que en Japón vuelve a aparecer en los pronósticos de sumar metales para el medallero, y en las dos categorías.

Ona Carbonell comanda un equipo de natación sincronizada de España completado por Berta Ferreras, Meritxell Pujadas, Alisa Ozhogina, Paula Ramírez, Sara Saldaña, Iris Tió y Blanca Toledano. Siendo realistas, sus opciones de medalla han bajado muchos enteros comparándolas con anteriores citas olímpicas, pero nunca hay que descartarlas. La presencia de Ona ya es un acicate.

Están todos los que son, pero la lista posiblemente se quedará corta, y faltará ese o esa deportista revelación que, a la chita callando, rompa los pronósticos para pedir su minuto de gloria. Y es que todos los deportistas españoles llevan cinco años soñando con ese breve instante que compense tanto esfuerzo y sacrificio. Lo imporante es participar, pero y si también ganana… la repera.

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