Maialen Chourraut: "He jugado con la experiencia, había chicas más rápidas que yo"

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“Sacar una medalla es complicadísimo, y en eslalon más. Hay que ir pasando las clasificatorias, y el corte de semifinales fue muy duro. El recorrido de hoy estaba lleno de maniobras muy difíciles, se te hace muy cuesta arriba el recorrido. Me agarraba a las esperanzas, había chicas más rápidas que yo, Jessica Fox y Ricarda Funk han estado delante de todas en este ciclo olímpico, Quise buscar mi navegación sólida, mi robustez. He jugado con la experiencia. En los Juegos se mezclan muchísimas emociones, cuesta mucho controlarlas. He ido a por mi estrategia y al final ha salido”, declaró en rueda de prensa.

Además, la palista guipuzcoana era consciente de que sería “una competición difícil”. “Yo no estaba entre las tres favoritas y habría que pelearlo. Todas las que tomamos la salida tenemos la posibilidad de conseguir medalla. Este año había estado peleando en las finales, todavía no había conseguido un metal, y ha sido hoy. Ha sido muy especial”, subrayó.

“Lo más importante no es la medalla, lo importante es el camino, y de eso me di cuenta aquí. Siempre había sido muy exigente conmigo misma; saqué la medalla de Río y parecía que tenía que hacer más, y no llegaba el más y me seguía fustigando a mí misma. Cuando llegué a Tokio, me di cuenta de que tenía muchas razones para estar orgullosa de mi carrera. Con 38 años, llegar a unos Juegos con aspiraciones a medalla es muy grande. Este sentimiento de orgullo propio me ha ayudado. Después de cinco años, me he quitado esa presión que supuso la medalla de Río para mí y he podido disfrutar de estos Juegos de Tokio de otra manera, un poquito más libre”, prosiguió.

Sobre si aspira a competir en París 2024, la de Lasarte-Oria aseguró que “hay que vivir el presente”. “Acabo de terminar la competición, he estado esperando mucho tiempo este 27 de julio. Se ha acabado Tokio con un sabor muy dulce en la boca y con esta medalla, que era un sueño. He cumplido mi objetivo de navegar rápida. Tengo que disfrutar este momento y descansar. Vengo de un ciclo olímpico muy intenso. Conseguí sacar ese oro olímpico. La crianza de un bebé y compaginarlo con el deporte de alto nivel físicamente es muy duro. Mi cuerpo pedía descanso y yo le exigí más después de Río. Tengo ya 38 años y necesito un mes o dos de descanso, luego todo ya se encauzará”, afirmó.

También confesó lo duro que ha sido estar alejada de su hija Ane. “Llevamos, tanto mi marido y entrenador como yo, tres semanas en Tokio, y estar a tantos kilómetros de nuestra hija ha sido duro. Los últimos dos meses fueron muy difíciles, no sabíamos si seríamos capaces de afrontar esta situación porque nuestra hija siempre ha viajado con nosotros. Tiene ocho añitos, que parece que es mayor, pero es vulnerable. No quería que los Juegos Olímpicos fueran una mala experiencia para ella”, dijo.

En este sentido, aseguró que la pequeña lleva “dos años preparándose para esto”. “Cuando retrasaron un año los Juegos, en realidad fue un pequeño alivio, porque ella no estaba preparada. Pero ella es cabezona, como su madre, y lo ha preparado muy bien. Nuestros amigos y familia han hecho que esta experiencia de tres semanas sea impresionante y muy positiva para ella. Nosotros, al verla feliz, hemos aprovechado la situación para centrarnos en la situación; no he tenido que preparar desayunos, ropas, pelearme con ella para que se limpiara los dientes… Hay que agarrarse a lo positivo de la situación y estar concentrada”, manifestó.

Por último, Chourraut reconoció que fue “muy duro” dejar La Seu d’Urgell para volver a vivir en Donosti. “Hemos vivido allí durante 15 años, nuestra hija nació allí, teníamos las condiciones ideales para entrenar. Teníamos mucho apoyo allí, pero después de un confinamiento tan duro teníamos la necesidad de juntarnos con nuestra familia, con nuestras madres. Acababa una etapa”, explicó.

“Pasamos de tener unas instalaciones buenísimas a Donosti, donde no teníamos un canal para entrenar, y cuando tocaba entrenar teníamos que hacer muchísimos kilómetros. Me gusta agarrarme a lo positivo, y en Donosti tenía a la familia y nuevos estímulos, porque en La Seu tenía unos vicios adquiridos en gestos técnicos. Conseguí volver a mis raíces, a donde empecé como piragüista; volví a mi Club Atlético San Sebastián, a la playa de La Concha, volver a remar en el mar, que tanto añoraba, al Río Bidasoa… Han sido nuevos estímulos muy positivos para mí”, finalizó.

BLANCO: “TU IMAGEN COMO MADRE Y DEPORTISTA ES UNA REFERENCIA”

Por su parte, el presidente del Comité Olímpico Español (COE), Alejandro Blanco, quiso felicitar a la palista vasca por su éxito. “Jamás en mi vida he lamentado más no poder estar contigo cuando ganas una medalla. He seguido tu carrera segundo a segundo y metro a metro y me he llevado una gran alegría. Eres una fuera de serie, hay que valorar el hecho de tener tres medallas en tres Juegos distintos, y eso solo lo hacen los privilegiados”, expresó.

“Ver tu fortaleza mental a la hora de hablar de tu deporte es admirable. Esa tranquilidad que transmites con tu mirada y antes y durante la competición no hay palabras para definirla. Te aprecio mucho, valoro mucho todo lo que haces, eres una mujer y una deportista ejemplar. Más allá del resultado, tu imagen como madre y como deportista es un referente para el piragüismo español y para el piragüismo mundial. A tus pies”, añadió.

Por último, el presidente de la Real Federación Española de Piragüismo (RFEP), Pedro Pablo Barrios, reconoció que están todos “emocionados e impresionados”. “Sabes el orgullo que tenemos por ti, hoy ha sido espectacular lo que has hecho. Te admiramos, eres muy grande, Maialen. Sé lo duro que ha sido el año para ti, y lo mal que lo pasáis Teresa -Portela- y tú, que sois madres y estáis separadas de vuestras hijas. Muchas gracias por el regalo que nos traes”, concluyó.

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