Pasa once meses sin ver a su hijo con autismo porque dibujaba obsesivamente penes en el colegio

0
180

En San Fernando, Cádiz, un padre ha pasado once meses sin poder ver a su hijo de 7 años por una orden de alejamiento, tras denunciar el colegio del menor a los servicios sociales que el niño había desarrollado una conducta obsesiva que sospechaban que podía derivar de algún abuso, según informa el Diario de Cádiz.

Todo comenzó en diciembre de 2019, cuando el colegio alertó de que el chico de 7 año, con Trastorno del Espectro Autista (TEA), comenzaba a realizar dibujos de penes y a realizar expresiones sexuales de forma continua, algo inusual en un niño de esa edad. Estos hechos llevaron a la dirección del centro a activar el protocolo sobre posibles abusos sexuales.

Al activarlo, inmediatamente se le aplicó al padre una orden de alejamiento de forma cautelar mientras se realizaba la investigación. Aunque esto debía resolverse en un plazo de tres meses, con la llegada de la pandemia todo se ralentizó, alargando esta situación casi un año.

El padre culpa de esta situación al colegio, a quien acusa de no estar capacitados para tener niños con estas características, lo que ha provocado que se tomaran decisiones complejas con mucha “ligereza”, antes incluso de acudir a un especialista que pudiera valorar la actitud del menor.

Según cuenta el progenitor al medio andaluz, el niño había adoptado una “manía” compulsiva de tocarse los genitales, algo que estaba tratándose con un especialista de un centro privado, y que según le habían explicado, se trata de algo que puede ocurrir en un niño con TEA.

La Delegación Territorial de Educación alega que se han tomado las decisiones oportunas ante la sospecha que surgió de un posible abuso, algo que es obligación del centro ante estos casos.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de San Fernando archivó la causa el pasado octubre, y el padre del menor ha decidido cambiarlo a otro centro educativo.

“Ni siquiera ha habido juicio, la causa se ha archivado a petición de la Fiscalía al considerar que no había ninguna prueba”, cuenta el padre. “Ha sido un infierno, no tengo palabras para explicar lo que me han hecho pasar a mí y a mi familia, lo que hemos tenido que sufrir con todo esto”.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

dos × cinco =