Rafa Nadal y ganar Roland Garros 2021: el más difícil todavía

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En su ascenso al Olimpo, camino de los 21 Grand Slams que le sitúen a altura que nadie alcanzó con una raqueta en sus manos, Rafa Nadal tiene su agenda marcada ya desde hace tiempo con dos fechas subrayadas en rojo: lunes 30 de mayo y domingo 13 de junio, comienzo y final de Roland Garros, hogar, dulce hogar. Allí intentará el mallorquín abandonar la huella que comparte con Roger Federer y abrir hueco con Djokovic, embalado en su persecución.

Pero para llegar de una fecha a otra ileso, Rafa deberá atravesar un campo de minas, pues la lista de rivales en la tierra parisina parece no tener fin, y a cuál más temible. No obstante, un día después de su victoria en Barcelona, Nadal está haciendo su trabajo. El resto es quien debería temer.

Como número uno del mundo, debe aparecer en la lista como rival número uno para el español, aunque su actual momento de forma no case con semejante título: ganó en Australia, pero sus derrotas en Montecarlo y Belgrado abren ligeras dudas que el serbio deberá disipar en sus próximas apariciones por Madrid o Roma. Es Djokovic –18 Grand Slams– y con eso basta para que Nadal lo tema por encima del resto.

Por méritos propios, el griego oposita al primer puesto como candidato a la sucesión y su juego lo confirma. Tumbó a Nadal en Australia, ganó Montecarlo y el domingo, en la final del Godó, situó contra las cuerdas al tenista español… y creyó tenerlo derrotado. «Nadal siempre tiene una bola extra, es algo que he podido aprender hoy», diría después. Su único hándicap, que pueda mantener el mismo nivel hasta el comienzo de Roland Garros, pues él ha jugado más que el resto. Pero tiene 22 años, juventud al poder. O eso piensa él.

Número 3 del mundo, 25 años y un juego temible que ya le llevó a principios de año a la final de Australia, donde solo Djokovic pudo frenarlo. Su imparable trayectoria en 2021 se vio frenada en Montecarlo, y no por cuestiones deportivas:el coronavirus lo mandó a descansar un par de semanas. Es otro rival temible y con un tenis muy fastidioso para Nadal que, sin embargo, cuenta con una ventaja: Rafa ama la tierra sobre todas las cosas, Daniil la odia, o casi: «Mi tenis se habitúa muy bien a la superficie dura. En tierra batida pasa todo lo contrario. Para mí es muy complicado poder jugar en tierra batida. Sé que soy capaz de jugar bien. Hace algunos años conseguí ganar muy buenos partidos aquí. Para hacer un buen papel en París necesito estar bien físicamente».

Otra joya de la nueva hornada:23 años tiene el moscovita, cuya carta de presentación al planeta tenis llegó en Montecarlo, donde se ventiló a Nadal en tres parciales y sin darle opciones. Su aura se diluyó un tanto en Barcelona, derrotado por el prodigio italiano Jannik Sinner (19 años, apunten también este nombre), pero su juego puede llevarle muy lejos en París.

La gran incógnita: él era el nuevo Nadal, el futuro rey de la tierra que en dos ocasiones había luchado en París a brazo partido contra el maestro en el último partido. Perdió las dos finales pero su victoria en Roland Garros se asumía inevitable, tarde o temprano… o cuando se retirara Rafael. Pero todo se ha torcido en 2021, donde los malos resultados y los problemas de la rodilla llegaron hasta su cabeza, el peor lugar posible para un tenista: «Caí en un agujero, veremos si puedo salir», han sido sus últimas declaraciones.

El alemán sigue buscando la consistencia necesaria para escapar del título de ‘proyecto de número 1’ y ya ha sido finalista de Grand Slam (US Open 2020). ¿Será suficiente en París?

No es el suizo de mancharse de tierra los calcetines, pues él siempre fue más de bailar sobre hierba, y más en este año de ocaso, pero es Roger Federer. ¿Qué diría Nadal si le quitáramos de la lista?

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