Resignación en el Barça: ¿Es esto lo que hay? ¿Tan desastroso es este equipo?

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Resignación es el estado que mejor define al entorno azulgrana tras la debacle ante el Bayern en la Champions, un rotundo 0-3 en el que los bávaros fueron muy superiores. Las palabras de Gerard Piqué fueron tan sinceras como contundentes: “Es lo que hay”, dijo sin tratar de buscar una explicación más allá. “Somos lo que somos”, añadió. Y en la misma línea se mostró Ronald Koeman en la rueda de prensa posterior: “Esto es lo que hay en este momento”, declaró por su parte el neerlandés.

Un día después, el mensaje institucional de Joan Laporta, en un corto vídeo grabado, no fue mucho más alentador. “Lo que está pasando es uno de los escenarios que contemplábamos”, reconoció el presidente blaugrana, que pidió tiempo. “Estoy tan dolido e indignado como todos vosotros, os pido paciencia y que sigáis dando apoyo al equipo”.

Sorprende, en cierta manera, cómo toda la ilusión de la temporada se ha difuminado en apenas un partido. La salida de Messi fue un golpe duro, muy duro. Y también importante fue la venta de Griezmann. Pero la confianza en los nuevos fichajes –como Memphis Depay o Eric García– y en los jóvenes –con Pedri al frente– hacía albergar esperanzas a la afición culé.

La duda es: ¿es esto realmente lo que hay o existen motivos para pensar que el FC Barcelona puede competir por ganar títulos y llegar lejos en Europa en esta temporada?

El día del 2-8 ante el Bayern, el ataque lo formaron Leo Messi y Luis Suárez, mientras que Antoine Griezmann salió como relevo desde el banquillo. Ayer, el dúo atacante fue Depay – Luuk de Jong, con Coutinho como primer relevo.

Los nombres dejan claro que el Barça ha perdido muchísimo potencial ofensivo. De tener al mejor jugador del mundo, a salir ante el Bayern con un descarte del Sevilla, esa es quizás la realidad que más duele en Can Barça.

Bien es cierto que las lesiones no han ayudado, y esa es quizás el clavo ardiendo al que el conjunto azulgrana debe aferrarse. Ansu Fati, Ousmane Dembélé y el Kun Agüero están ahora de baja y su participación debería cambiar la cara al ataque azulgrana.

Pero… ¿es suficiente ese trío para convertir al Barça en un candidato a todo? Conviene recordar que el Kun tiene ya 33 años, que la temporada pasada apenas jugó y que sus mejores partidos parecen haber pasado ya. Dembélé es una moneda al aire. De grandísimo talento y con mucho gol, las constantes lesiones le han impedido rendir a la altura de lo que se pagó por él (bastante por encima de los 100 millones). Además, acaba contrato dentro de un año, habrá que ver la motivación con la que afronta el año.

Así, la esperanza es Ansu Fati. El mejor jugador joven de Europa hace un año, la gran promesa del fútbol español y continental apuntaba a súper estrella antes de que sufriera una gravísima lesión que le ha tenido fuera durante más de un año. ¿Volverá a ser el hispanoguineano el jugador rápido y explosivo que era? Su edad, 19 años, juega a su favor. Las urgencias del Barça, en su contra: conviene no precipitarse con su regreso.

Cuando Koeman echó un vistazo al banquillo, se encontró con un panorama desolador: Dest, Umtiti, Lenglet, Mingueza, Coutinho, Riqui Puig y un grupo de jovencísimos chavales de la cantera sin apenas experiencia.

Y ante eso, el holandés apostó por el futuro. Yusuf Demir, un talentoso extremo austriaco de solo 18 años, Gavi, un centrocampista de tan solo 17, y Alejandro Balde, un incisivo lateral izquierdo de 18, saltaron al campo y mejoraron la imagen ante el poderoso Bayern. Junto a Nico González, un medio de 19, son la esperanza del Barça. Sin embargo, cargarles a un grupo tan joven la responsabilidad de tirar del carro de este Barça parece demasiado precipitado y también arriesgado.

Sergi Roberto fue silbado por el Camp Nou. Gerard Piqué fue superado una y otra vez por los atacantes germanos. Sergio Busquets estuvo impotente ante el poderío del centro del campo alemán. Y Jordi Alba acabó fundido y lesionado. Los mejores años de los que fueron grandes escuderos de Messi, Iniesta, Xavi y compañía ya han pasado y no están ya para tirar del carro de un equipo falto de referencias.

La gran sensación de la temporada pasada, en la que acabó como titular indiscutible y se hizo un fijo en la Roja con Luis Enrique, no ha empezado al mismo nivel. Pese a ello, es una de las grandes esperanzas de la afición blaugrana, que ve en el joven canario (solo 18 años) una mezcla entre Xavi e Iniesta. Tiene que coger la forma tras tomarse unas vacaciones después de su agotadora temporada pasada.

Además de Pedri, Frenkie de Jong y Memphis Depay son los llamados a liderar a este Barcelona post-Messi necesitado de referentes.

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