Ricky Rubio y la salud mental: "Los jugadores profesionales teníamos que ser robots y no tener sentimientos"

0
114

Ricky Rubio lleva más de media vida dedicado profesionalmente al baloncesto. Después de ganarlo todo a este lado del Atlántico, el jugador español atesora ya diez temporadas en la NBA. Tiempo más que suficiente para poder hablar con conocimiento de causa y abordar temas tan complejos como la salud mental en un deportista. Precisamente eso fue lo que hizo en una entrevista en el canal de YouTube de Antonio Gil, con quien trata diferentes aspectos del deporte, más allá del terreno de juego.

“Hay momentos en los que se hace duro. En los que te planteas, sobre todo ahora con esto de la pandemia, que todo se para un poco y ves que el baloncesto no es lo más importante”, explica Ricky Rubio durante la charla. “Yo he llegado, no a odiar el baloncesto, pero sí a no querer ir a algún partido o no querer ir a algún entrenamiento”, confiesa el base de los Minnesota Timberwolves. “Pero vas igualmente y esos días son los que te hacen llegar a los días buenos”.

Ser profesional desde los 14 años, cuando debutó con el Joventut en la Liga ACB hace que Ricky Rubio tenga experiencias más que suficientes para entender desde hace tiempo que el baloncesto es una diversión, pero también un trabajo. “Hay momentos claves [en los que entendí esto]. Uno es cuando quiero apuntarme al draft y volver al Joventut y no me dejan. Vi que, al final, era un negocio y que las cosas se ponen un poco feas. Después me acogieron muy bien en el Barcelona. Y en la NBA… Mucha ilusión, pero después ves también que es un gran negocio todo esto. Desde muy pequeñito vi que esto dejaba de ser sólo un juego”.

“Creo que antes el aficionado no lo entendía, pero ahora se están humanizando más muchos aspectos del baloncesto a nivel profesional”, comenta Ricky. “Antes era como un tema tabú hablar de la mente, de depresiones. Los jugadores profesionales teníamos que ser un poco robots y no tener sentimientos. Teníamos que estar siempre en nuestro mejor momento”. Fue entonces cuando jugadores con renombre en la NBA como DeMar DeRozan o Kevin Love abrieron los ojos al espectador y al aficionado. “Fueron los primeros en hablar del tema mental en la NBA, pero hay muchos otros jugadores de otros deportes que empezaron a abrirse de temas personales. Esto ha ayudado a que la gente se vea reflejada en que hasta la personas con éxito pasan por momentos malos”.

Muchos equipos profesionales han puesto psicólogos a disposición de sus jugadores y, de un tiempo para acá, la salud mental se ha convertido en un aspecto más a tener en cuenta cuando se habla de deporte profesional. “Puedes trabajar en la pista y lanzar mil tiros. Puedes trabajar en el gimnasio y hacer mil flexiones y estar muy bien físicamente, pero la confianza y la mente… Si no la tienes bien, por mucho que hagas lo otro, no sirve. Se tiene que trabajar igual que otros aspectos de tu vida”.

Cuando se pregunta a Ricky Rubio por su peor momento mental como jugador, el base no lo duda ni un segundo. “Cuando mi madre se enfermó. Mi madre tuvo cáncer y la temporada 2015-2016 fue muy dura. Y cuando murió, la 2016-2017 aún más”, admite Ricky. “La última temporada que aún estaba viva, los facetimes eran muy dolorosos. Yo estaba en un hotel en Chicago y le decía a mi madre que quería ir a España y no estar ahí. Por suerte pude llegar a tiempo y despedirme bien de ella. Pero en ese sentido piensas, ‘estoy jugando al baloncesto y la persona más importante en ese momento en mi vida está sufriendo en casa. Estoy a 15.000 kilómetros de ella y no puedo darle un abrazo’”.

Al final cobramos por ello y tenemos que ser profesionales, pero al igual que en cualquier otro trabajo hay veces que necesitas un break y no lo puedes tener. Además tienes que estar preparado para el partido, en la mejor liga de baloncesto del mundo, cada noche contra un rival muy fuerte. Eso pasa factura, pero los días malos hay que trabajar aún más para que los días buenos sepan mejor”, analiza un Ricky Rubio que ha sido objeto de críticas en más de una ocasión, a ambos lados del Atlántico. “Mucha gente critica o juzga a otra persona pero realmente no sabemos por lo que está pasando. Por eso tenemos que ser muy conscientes, sobre todo ahora con la que está cayendo con la pandemia, y ser un poco más optimistas y positivos en muchos aspectos de la vida”.

Para Ricky Rubio lo principal es estar cómodo con uno mismo, y así lo explica cuando se le pregunta por la forma en la que afronta las críticas. “En el baloncesto, al ser profesional, estás en el punto de mira de mucha gente. Pero si estás a gusto contigo mismo da igual lo que digan los demás. Debes tener la base muy firme para que las críticas no te afecten más allá de eso, de una crítica. A mí me ha pasado. Antes me afectaban mucho y ahora, aunque me critiquen, me voy a la cama tranquilo sabiendo que he dado lo mejor que tenía en ese momento”.

Para ello, tener vida más allá del baloncesto es básico para Rubio, que no duda en admitir que su familia es su mayor apoyo cuando vienen mal dadas. “Va bien ver otros puntos de vista porque crees que tu mundo es lo único y que lo que te preocupa es el mayor problema del mundo. Al final tenemos que relativizar un poco todo. Estamos aquí sólo una vez en la vida para realmente disfrutarla”. Para ello, no hay nada mejor que una actitud positiva y un aprendizaje constante. “De todo lo que pasa siempre hay algo positivo, y si nos agarramos a eso es como una cadena que se va construyendo a sí misma. Si miras el aspecto positivo, aunque sea pequeño… Has hecho un mal partido pero has dado dos pases buenos, pues vamos a construir a través de eso. Lo malo se tiene que corregir, pero no tenemos que ser tan duros”.

SIN COMENTARIOS

DEJA UNA RESPUESTA

2 × cinco =