Un jugador de rugby es sancionado 35 semanas sin jugar por insultos racistas en un partido

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Sanción ejemplar en el rugby francés a Ludovic Radosaljevic, jugador del Provence que ha sido suspendido durante 35 semanas (26 jornadas), tras ser dictado como culpable de proferir insultos racistas a su rival Christian Ambadiang, en un partido de la Pro D2. De esa manera, el halfback no podrá volver a jugar en siete meses y medio, hasta el próximo 25 de abril.

La víctima, jugador de los Nevers, afirmó escuchó que un rival le dijo “te voy a quemar vivo, come-plátanos” en el partido contra el Provence el pasado tres de septiembre. Pese a que no hizo referencia a Radosaljevic, este respondió más tarde en redes sociales, destapando su identidad como responsable.

Tanto la Federación Francesa de Rugby como la Liga Nacional se involucraron desde el primer momento en la investigación, hasta haber confirmado esta semana la sanción al jugador. “Ludovic Radosavljevic fue señalado como responsable de ‘ofensas verbales y provocaciones‘ y, particularmente, ‘agresiones verbales (incluyendo cualquier agresión basada en religión, color, nacionalidad, origen ético u orientación sexual)'”, anunciaba un comunicado de la liga.

La primera petición de castigo partía desde las 52 semanas de sanción, la más severa. Sin embargo, las autoridades tuvieron en cuenta el reconocimiento de culpa inmediato de los hechos por parte de Radosavljevic, tanto en redes sociales como en la audiencia, y el castigo se redujo a las mencionadas 26 jornadas de exclusión, desde el 7 de septiembre de manera cautelar.

El castigado, quiso también ofrecer unas disculpas públicas en redes sociales a Ambadiand por sus palabras. “Tras los recientes eventos y después de unas disculpas ya pedidas inmediatemtne en los vestuarios, me gustaría pública y oficialmente presentar mi arrepentimiento a Christian Ambadiang por mis comentarios, que fueron inaceptables”, compartió en su perfil.

Del mismo modo, quiso asegurar que “no es parte de sus valores ni de los que le transmite a sus hijos“. “Mis palabras fueron más allá de mis pensamientos. Soy consciente de la gravedad de mis actos y tomo toda la responsabilidad por ello, también disculpándome con toda la gente impactada por esto. Sigo siendo un humano que comete errores y aprende de ellos“, zanjó.

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